Régimen con miedo: Denuncia a periodistas por reportaje sobre corrupción de alimentos

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En tiempo récord, los tribunales de Caracas engranaron la maquinaria judicial para silenciar las denuncias de corrupción por la importación de alimentos y admitir la demanda número 31 por difamación e injuria, que se dio en Venezuela entre 2002 y 2017.  En menos de dos semanas, la justicia aceptó la solicitud de investigar a Roberto Deniz, Joseph Poliszuk, Alfredo Meza y Ewald Scharfenberg, reporteros y editores de Armando.info, portal especializado en periodismo de investigación. Fueron acusados por el empresario colombiano Alex Saab quien introdujo la demanda por los delitos “difamación agravada continuada” e “injuria agravada”, de acuerdo al expediente al que tuvo acceso IPYS Venezuela en enero de 2018.

IPYS Venezuela

El hecho ocurrió luego de la publicación del reportaje “De Veracruz a La Guaira, un viaje que une a Piedad Córdoba con Nicolás Maduro”, que se difundió el 3 de septiembre de 2017, en el que los periodistas revelaron irregularidades en la importación estatal de alimentos en Venezuela, a través de negociaciones que involucran al Presidente de la República, Nicolás Maduro, a través de la empresa Group Gran Limited, que ha suscrito contratos con el gobierno nacional, por más de 120 millones de dólares para la venta de toneladas de alimentos importados, de acuerdo a la investigación. La investigación encontró vinculaciones con otros funcionarios venezolanos, así como la relación con empresarios colombianos investigados por, supuestos, delitos de narcotráfico.

Este trabajo de investigación descubrió la relación de Alex Saab, cercano a la senadora colombiana Piedad Córdoba, con el negocio de la venta de las bolsas de comida que reparten los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) en Venezuela, y que había sido denunciada anteriormente por la abogada y ex-fiscal general del Ministerio Público, Luisa Ortega Díaz.

La demanda fue presentada por Saab el 8 de septiembre de 2017, y los delitos imputados a los acusados fueron “difamación agravada continuada”, previsto y sancionado en el artículo 442, primer aparte, con relación al artículo 99 del Código Penal, e “injuria agravada”, contemplado en el artículo 444, segundo aparte. Debido al tipo de acción de ambos delitos su enjuiciamiento es procedente a través de una acusación privada.

Foto: El Estímulo

La pena por estos delitos sería de dos a cuatro años de prisión y multa de doscientas unidades tributarias (200 U.T.), en el caso del delito de “difamación agravada continuada”. Mientras que el delito de “injuria agravada” es castigado con prisión de uno a dos años y multa de doscientas a quinientas unidades tributarias (200 U.T. a 500 U.T.), si el hecho se ha cometido haciendo uso de un medio público.  Saab acusa como principal responsable al periodista Roberto Deniz, autor del escrito y, de igual forma, responsabilizó a Poliszuk, Scharfenberg y Meza, por ser directivos del medio.

 

La demanda se realizó por supuestas expresiones difamatorias que han afectado la reputación de Saab y su familia, quien tiene actividades comerciales con el gobierno de Venezuela. El empresario dijo que no está dispuesto a tolerar ataques que provengan de periodistas.

Saab acudió a los tribunales a ratificar su demanda el 21 de septiembre de 2017 y delegó su representación a los abogados Amir Nassar, Ángel Milano y Eduardo Valenzuela. El Juzgado 11º de primera instancia del Circuito Judicial Penal de Caracas, admitió la demanda el seis días después y ordenó la citación personal de los periodistas. El mismo 27 de septiembre el tribunal emitió las boletas de citación para el equipo de Armando.info.

En conversación con IPYS Venezuela, Alfredo Meza, director y editor de este medio especializado en periodismo de investigación, argumentó que el procesamiento de esta demanda es otro intento por callar a la prensa libre e impedir que se conozcan los nuevos actores de poder, y de culpar al periodismo de los males del país. “Mientras que en el resto de América Latina los delitos de opinión representan una violación a la libertad de expresión y al derecho a la información por incentivar la censura, en Venezuela las leyes penales continúan coartando todos los asuntos de interés público y todo aquello que se salga del discurso oficial”, expresó el periodista.

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