El Tribunal Supremo de EE.UU. envió hoy a una corte inferior el caso del joven Sergio Adrián Hernández, muerto en junio de 2010 en el lado mexicano de la frontera con Estados Unidos por los disparos de un agente de la patrulla fronteriza estadounidense.

De manera contraria a lo que se esperaba, el Tribunal Supremo no emitió una decisión sobre el caso y lo envió de vuelta al Tribunal de Apelaciones del Distrito Quinto, con sede en Nueva Orleans, para que sea esa corte la que decida sobre algunas de las partes esenciales del caso.
La decisión del Tribunal Supremo supone una derrota para la familia de Hernández, que en el momento de su muerte tenía 15 años.
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Los familiares de la víctima querían que el Tribunal Supremo les permitiera demandar ante las cortes estadounidenses y por la vía civil a Jesús Mesa, el agente fronterizo que disparó contra el joven y que no ha sido juzgado por Estados Unidos ni extraditado a México para enfrentar allá cargos criminales.
No estaba en cuestión si Mesa actuó de forma negligente, sino si la Constitución estadounidense tiene validez en esa «tierra de nadie» en la frontera entre México y Estados Unidos, donde no existe una línea que pueda delimitar exactamente la jurisdicción.
EFE










