Corea del Norte es uno de los temas calientes de la cumbre chino-estadounidense de este fin de semana en el sur de Florida, un tema sobre el cual los dos países tienen diferencias importantes.
El presidente estadounidense Donald J. Trump intentará convencer a su homólogo chino, Xi Jinping, de la necesidad de acabar con la amenaza nuclear del régimen de Kim Jong-un, un tema que constituye apenas una prioridad secundaria para Beijing, que tiene un control casi total sobre el abastecimiento de la economía norcoreana, en clara violación del embargo decretado por Naciones Unidas.
Lea también: Gobierno de EEUU recibe a Presidente Xi Jinping
“Si China no resuelva la cuestión de Corea del Norte, la vamos a resolver nosotros. China tiene una gran influencia sobre Corea del Norte, entonces se deciden a ayudarnos o no”, dijo la semana pasada el presidente en una entrevista con el diario financiero británico Financial Times.
Pero un conflicto armado con Corea del Norte, como sugieren las palabras de Trump, es algo que Xi tendrá dificultad en aceptar. Después de todo se desarrollaría en sus fronteras y pudiera provocar la implosión del régimen de Pyongyang y desencadenar una crisis de refugiados incontrolable. Además, China tampoco está dispuesta a asumir la reconstrucción de un país quebrado teniendo en cuenta que Corea del Sur se ha apartado de esa posibilidad.
Por otro lado, Xi no mantiene una buena relación con Kim. Al contrario del abuelo y el padre de éste, los nexos a nivel de liderazgo entre los dos países asiáticos son escasos por lo que es difícil una influencia personal del líder chino junto del gobernante norcoreano.
Es por ello que “el comportamiento de Xi es una pesadilla para China, Estados Unidos y sus aliados”, ha dicho el analista del Brookings Institute, Jonathan Pollack.
Lea también: Lanzan campaña en EEUU para declarar “persona non grata” a Trump
La administración Trump ha abogado por una aproximación de mano dura con Pyongyang porque cree que las dos administraciones anteriores, de George W. Bush y Barack Obama, han hecho muy poco y al apostar por la carta diplomática no lograron detener la amenaza de Pyongyang. La cuestión de cómo Trump logrará convencer a Xi y que recursos usará tras el virtual ultimátum de la semana pasada, convierte el tema norcoreano en el más importante de la cumbre de Mar-a-Lago.
Más en Diario Las Américas










